COMISIÓN POR POSICIONES DEUDORAS, 5 RAZONES DE SU ABUSIVIDAD

Fecha: 27 junio, 2017

Escrito por:

aurea
Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail

La Comisión por reclamación de posiciones deudoras vencidas o descubiertos, por cada situación de impago de préstamo o crédito, es un cláusula abusiva declarada así por diferentes órganos judiciales.

¿Por qué?

.- Es una cláusula cuya interpretación y aplicación queda a la exclusiva voluntad del empresario.

.-La cláusula infringe  los arts. 85.3 TRLGDCU (cláusulas cuya interpretación queda a la libre voluntad del empresario), art. 86 (pues con su imposición se priva al consumidor del derecho a conocer el medio de reclamación concreta que se va a emplear y por el que se le van a cargar 20, 30, 45… euros en la cuenta, cada cuanto se le carga y cuando, es decir, cuantos días tiene para regularizar la situación o atender la reclamación), art. 87.5 (pues constituye base para cobrar 20,30 ó 45 euros por unos servicios que no se prestan).

.-Toda posición deudora conlleva además unos intereses moratorios por los que el cliente resarce a la entidad del daño o perjuicio por su incumplimiento, habrá de concluirse que la cláusula cuestionada constituye además una sanción desproporcionada para el cliente

.-La cláusula infringe también el art. 89.3 TRLGDCU al imponer al consumidor un gasto de tramitación que corresponde al empresario y el art. 87 por falta de reciprocidad.

.-La entidad también cobra comisión por mantenimiento y gestión de la cuenta, no se comprende por qué el aviso de una posición deudora (que puede ser un mero envío de SMS) genera una comisión independiente  y en cambio otros avisos se consideran incluidos en el servicio de mantenimiento y gestión que también se cobra. Por ello, sigue siendo una cláusula que prevé el cobro de un servicio no prestado; no hay actuación alguna de la entidad que justifique un gasto por su parte o un daño generado a la misma.

Cuidado porque las entidades siguen introduciendo esta comisión en los préstamos hipotecarios!

 

Fuente:  Breve comentario y resumen SJM núm. 1 Vitoria-Gasteiz de 17 junio 2016.Carlos Ballugera Gómez.

 

 

Volver a: Bancario