La atribución uso de la vivienda, en casos de separación o divorcio

Fecha: 22 febrero, 2016

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La Sala Civil del Tribunal Supremo ha dictado una sentencia de fecha 18 de mayo de 2015 en la que se establece que “la atribución del uso de la vivienda familiar a los hijos menores de edad es una manifestación del principio del interés del menor que no puede ser limitada por el juez salvo lo establecido en el artículo 96 del Código Civil”.

Este criterio ha sido objeto de crítica por parte de algunos sectores, dada la crisis económica que estamos padeciendo  y que se complica especialmente en casos de guarda y custodia compartida.

Atribuir el uso de la vivienda familiar en casos de ruptura de la pareja, es una decisión compleja que debe adoptar un juez en procesos de separación o divorcio.

La postura tradicional del Tribunal Supremo y de la doctrina al respecto atribuye dicho uso a los hijos menores y al cónyuge que tenga su custodia, pero qué ocurre si se observa que el interés más necesitado de protección es del cónyuge no custodio, porque por ejemplo no tenga ingresos con los que hacer frente a un alquiler o familia con la que poder convivir

El art. 96 del Codigo Civil , establece que en defecto de acuerdo, el uso de la vivienda familiar corresponde a los hijos y al cónyuge en cuya compañía queden.

Esta es una regla, que no permite interpretaciones temporales limitadoras. Incluso el acuerdo entre  los progenitores deberá ser examinado por el juez para evitar que se pueda producir este perjuicio.

Es el interés del menor, el  principio que aparece protegido en esta disposición , que requiere alimentos que deben prestarse por el titular de la patria potestad, y entre los alimentos se encuentra la habitación (art. 142 CC); por ello los ordenamientos jurídicos españoles que han regulado la atribución del uso en los casos de crisis matrimonial o de crisis de convivencia, han adoptado esta regla. La atribución del uso de la vivienda familiar, es una forma de protección, que se aplica con independencia del régimen de bienes del matrimonio o de la forma de titularidad acordada entre quienes son sus propietarios, por lo que no puede limitarse el derecho de uso al tiempo durante el cual los progenitores ostenten la titularidad sobre dicho bien ( STS 14 de abril 2011 ).

Como reiteran las sentencias de 1 y 14 de abril y 21 de junio de 2011, aunque ésta pudiera llegar ser una solución en el futuro, no corresponde a los jueces interpretar de forma distinta esta norma,  porque están sometidos al imperio de la ley (art. 117.1 CE).

la atribución del uso de la vivienda familiar a los hijos menores de edad es una manifestación del principio del interés del menor, que no puede ser limitada por el Juez, salvo lo establecido en el art. 96 CC”.

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